Cómo empieza tu cesta personalizada

Desde la primera conversación hasta la entrega programada, te contamos el orden exacto de los pasos: qué necesitamos saber de ti, cuándo confirmamos el contenido y cómo ajustamos fechas, empaque y mensaje sin prisas ni sorpresas.

Cómo empezamos

Lo que marca la diferencia en cada encargo

Trabajamos con calma y criterio: cada cesta se piensa, se compone y se revisa antes de salir. Estos son los puntos que más valoran quienes nos encargan un detalle.

Selección manual de producto

No armamos cestas con stock acumulado. Elegimos cada dulce, conserva o cosmético pensando en la ocasión y en quien lo recibe, con proveedores que conocemos de cerca.

Personalización real, no solo el nombre

Puedes cambiar el contenido, el empaque y el mensaje. Te orientamos sobre qué combina bien y qué evitar, para que el resultado tenga coherencia y no sea un simple surtido.

Entrega programada con aviso previo

Coordinamos la fecha y la franja horaria contigo antes de confirmar. Así el regalo llega cuando debe, sin sorpresas ni esperas innecesarias para quien lo recibe.

Empaque cuidado hasta el último detalle

Usamos materiales que protegen el contenido y que también se ven bien al abrir. Cintas, papeles y tarjetas se eligen según el tono de la ocasión, no por catálogo fijo.

Opciones corporativas con seguimiento

Para equipos y clientes, definimos una propuesta clara: contenido, empaque y plazos. Confirmamos cada entrega y te avisamos si algo se desvía del plan acordado.

Acompañamiento antes y después

Si tienes dudas sobre qué incluir o cómo escribir el mensaje, estamos al otro lado. Y si algo no llega en condiciones, lo resolvemos sin rodeos.

¿Quieres ver cómo lo hacemos paso a paso?

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Cómo empezamos

Un recorrido que empezó con una cesta para una amiga

Lo que hoy es Gift Hamper Sydney nació de una necesidad sencilla: encontrar un regalo que no fuera genérico. Reunimos productos australianos con carácter, los combinamos con criterio y descubrimos que el detalle importaba más que el envoltorio.

2016 — La primera composición

Una caja de madera con café y miel de Tasmania

Armamos una cesta para una amiga que se mudaba a Melbourne. Sin catálogo ni pretensiones: un puñado de productos que nos gustaban, una nota escrita a mano y la certeza de que el gesto decía más que cualquier objeto comprado en cadena.

2018 — Primer encargo corporativo

Doce cestas para un equipo de diseño en Sydney

Una agencia nos pidió agradecer a sus doce empleados con algo que no fuera una botella de vino. Ese encargo nos obligó a definir procesos: selección de productos, empaque uniforme, mensajes personalizados y una entrega que llegara a tiempo en una sola mañana.

2020 — La tienda online y las entregas programadas

Pasamos de encargos por mensaje a un catálogo organizado por ocasión

La pandemia cambió la forma de regalar. Lanzamos el sitio web con categorías por ocasión —cumpleaños, nacimientos, agradecimientos— y sumamos la opción de programar la entrega. Aprendimos a coordinar fechas exactas y a confirmar cada pedido con una llamada previa.

2022 — Línea de cosmética natural y dulces artesanos propios

Dejamos de depender solo de terceros

Empezamos a trabajar con dos productoras locales de cosmética natural y un obrador de dulces que elabora en tandas pequeñas. Esto nos dio control sobre la calidad y permitió que cada cesta tuviera una pieza exclusiva que no se encuentra en tiendas convencionales.

2024 — Personalización completa y servicio a empresas

Cada cesta se arma después de hablar con quien la envía

Hoy el proceso es claro: eliges la ocasión, conversamos sobre el destinatario y sus gustos, seleccionamos el contenido y el empaque, y coordinamos la entrega. Las empresas confían en nosotros para obsequiar a clientes y equipos con un detalle que no parece comprado en serie.